El jueves 12 de agosto, a las 19:00, organizamos desde la carrera una actividad de acceso libre y gratuito sobre Medios de Comunicación y Discriminación. En en encuentro, coordinado por el sociólogo Mariano Mariano Szkolnik, especialista en la materia, se analizarán distintos mecanismos que se pueden detectar en los medios, mediante los cuales se estigmatiza y se refuerzan estereotipos sociales sobre minorías segregadas en nuestro país.
Setrabajará a partir de la proyección de imágenes de tapas, publicidades y notas interiores de diarios y revistas, así como también imágenes de la TV; algunas de ellas muy evidentemente discriminatorias, y otras más sutiles, que la mirada de un especialista ayuda a advertir.
Es una actividad participativa, en la que el docente dará elementos de análisis para que los participantes puedan, a partir de su propio juicio y comprensión, advertir estas tendencias en los productos mediáticos.
Informes e inscripción en Secretaría de Extensión: extension@uflo.edu.ar , teléfono 4610-9300.
viernes, 30 de julio de 2010
jueves, 8 de julio de 2010
lunes, 10 de mayo de 2010
Libros digitales...
Por Alejandro Margulis *
En octubre del año pasado la tienda virtual Amazon.com, especializada en el comercio electrónico de libros, lanzó al mercado un lector de textos digitales (e book reader) llamado Kindle, que pronto se difundió entre los fanáticos de las nuevas tecnologías como el libro electrónico del que viene hablándose desde hace por lo menos diez años atrás. El pequeño mesías anunciado tiene el aspecto de una calculadora de plástico chata y de color blancuzco, mide 18 centímetros de largo por 13 de ancho y pesa 300 gramos (aproximadamente lo mismo que la última novela de moda). Cuenta con una pantalla de aspecto parecido al papel que ocupa tres cuartas partes de su superficie y permite almacenar un contenido de hasta 200 libros completos más la posibilidad de descargar, igual que lo hace un iPod con la música, 90.000 títulos con sus imágenes, índices y, llegado el caso, los primeros capítulos así como una infinidad de contenidos escritos y visuales de revistas, diarios, páginas de internet, foros y los blogs que más se le antoje leer a su propietario una vez seleccionados en cualquier computadora personal, locutorio o cyber con conexión Wi-Fi.
El aparato es más bien feo y tiene poco glamour si se lo compara con la belleza que alcanzan algunas ediciones de hoy en día, en que las técnicas de imprenta y las combinaciones de diseño gráfico, papeles y formatos parecen haber llegado a su punto de perfección. Pero la fealdad no fue un accidente sino parte de una estrategia marketinera para focalizar el interés en lo que se puede leer en él. De hecho, y aunque salió al mercado por ahora sólo en los Estados Unidos y en algunos países de la Comunidad Europea, el Kindle ya consiguió poner nerviosos a los capitostes de buena parte de la industria editorial del globo, que ciertamente es una de las que menos cambios ha tenido desde que el herrero alemán Johannes Gutenberg inventó la imprenta de tipos movibles a mediados del siglo XV.
Leer o no leer en pantalla
Leer textos largos en una pantalla de computadora es algo que hoy por hoy parece restringido a quienes trabajan profesionalmente con la palabra escrita, llámense estos periodistas, editores, escritores, académicos, empresarios o docentes. De ahí que la creación de un aparato que pueda compensar esa incomodidad, tornando la lectura sobre una superficie brillante una actividad masiva, resulte tan interesante para los inversores como para los creadores de contenidos virtuales.
En la carrera por este público que presumen cautivo se anotaron tanto corporaciones gigantescas como pequeños emprendedores. En 2001, por ejemplo, la Asociación Nacional de Libros de los Estados Unidos (Women´s National Book Association) pronosticó que los libros que iban a poder descargarse de internet moverían 25.000 millones de dólares. "En pocos años, después del fin de esta década, los libros electrónicos constituirán el formato preponderante para el contenido de libros”, afirmaban sus miembros por entonces. Hoy, a poco de cumplirse ese lapso de tiempo, tanto el buscador de contenidos Google como Microsof se encuentran digitalizando la totalidad de los libros publicados por el hombre; los escaners que usan pueden digitalizar automáticamente libros a un ritmo de 2.400 páginas por hora (unos ocho minutos por libro). Hasta hace poco 300.000 libros se encontraban ya digitalizados en Internet y podían descargarse en forma gratuita. Y la Feria Mundial del Libro Electrónico, que tiene entre sus principales impulsores al Proyecto Gutenberg y al World eBook Library, apuesta a llegar a un millón para el 2009. Para algunos, esto alienta la piratería de textos como en el mercado de la música; para otros, como John Guagliardo, fundador justamente de la World eBook Library, se tata de un nuevo estadio de conocimiento del hombre en el que probablemente surja una de las bibliotecas más grandes de la historia: un proyecto hiper democrático que, como dice, "se basa en la premisa de que todo el mundo debería poder acceder a una biblioteca pública global".
Se entiende entonces que la aparición del Kindle haya producido un nerviosismo generalizado en el mundo editorial. Desde las páginas de los grandes diarios y publicaciones en papel comenzaron a imprimirse metáforas fuertemente bélicas, como si los lectores se encontrasen hoy frente a una disyuntiva inevitable: así el libro tradicional aparece sucesivamente “acorralado”, “rodeado” o “sometido a la enorme transformación” que sin duda se avecina. Los más apocalípticos preveen incluso que la llegada de un aparato de esta naturaleza, fabricado pr quien sea, supondrá mucho más que una durísima competencia. La desaparición a mediano o largo plazo del libro tradicional realmente ha sido puesta en la balanza.
Más objetivos y moderados, otros expertos señalan que las computadoras son útiles principalmente para leer textos cortos como los que aparecen en testimonios personales u opiniones publicados en foros y blogs de internet, microrelatos y poesías de páginas literarias, o bien noticias de los diarios y revistas on line. Y que los géneros largos, sean éstos de contenido técnico, académico o relatos de ficción, siguen siendo las cenicientas de la web. De ahí que empresas como Sony, Amazon y también Apple anden detrás de lo que consideran puede llegar a ser la gallina de los huevos de oro en el tercer milenio: aquella capaz de venir a empollar una nueva fuente de conocimiento, placer y fortuna. No falta entre tantos dimes y diretes el intelectual sarcástico que le desea a los inventores de hoy una suerte mejor que la del pobre Gutemberg; es sabido: al no poder devolver nunca el préstamo que le había hecho un banquero alemán se vio obligado finalmente a cederle la patente de explotación y murió en la miseria más absoluta. Así lo cuenta la historia y lo reproduce Wikipedia, la enciclopedia virtual libre, gratuita y más completa que hoy en día se encuentra al alcance de cualquier lector con acceso a una pantalla fría.
Ironías aparte, lo cierto es que el concepto de campo literario así como se lo conoció en los años sesenta (de la mano del sociólogo francés Pierre Bordieu) hoy en día se ha extendido y cambió, sobre todo en sus sistemas de circulación. Pese a la resistencia de los grandes editores en papel, que fomentan la polémica falaz entre los libros electrónicos y los de formato papel, hoy puede hablarse de un campo tecnológico-literario que, si bien incipiente todavía, crece en forma exponencial. Y si bien es cierto que a juzgar por la no muy extensa bibliografía académica y crítica que existe al respecto, y que los tiempos de asimilación al nuevo hábito aún parecen lejanos, también lo es que leer textos digitales, buscarlos, criticarlos en las pantallas aunque dé pereza y trabajo, cuestionar si están bien o mal editados, si los fondos de pantalla son los correctos, si la tipografía empleada es la más cómoda o no, será en breve una obligación para no convertirse en un analfabeto tecnológico. Llámense libros electrónicos, e books, blogs o diarios electrónicos, una nueva forma de ejercitar la percepción, integrada a las artes visuales como nunca antes en la historia, ha venido para quedarse de la mano de un negocio multimillonario que aspira a modificar el más acendrado de los hábitos culturales, la lectura.
* Docente de nuestra carrera, periodista y editor del portal www.ayeshalibros.com.ar
Esta es una versión reducida del artículo publlicado por el periodista en la revista Le Monde Diplomatic
En octubre del año pasado la tienda virtual Amazon.com, especializada en el comercio electrónico de libros, lanzó al mercado un lector de textos digitales (e book reader) llamado Kindle, que pronto se difundió entre los fanáticos de las nuevas tecnologías como el libro electrónico del que viene hablándose desde hace por lo menos diez años atrás. El pequeño mesías anunciado tiene el aspecto de una calculadora de plástico chata y de color blancuzco, mide 18 centímetros de largo por 13 de ancho y pesa 300 gramos (aproximadamente lo mismo que la última novela de moda). Cuenta con una pantalla de aspecto parecido al papel que ocupa tres cuartas partes de su superficie y permite almacenar un contenido de hasta 200 libros completos más la posibilidad de descargar, igual que lo hace un iPod con la música, 90.000 títulos con sus imágenes, índices y, llegado el caso, los primeros capítulos así como una infinidad de contenidos escritos y visuales de revistas, diarios, páginas de internet, foros y los blogs que más se le antoje leer a su propietario una vez seleccionados en cualquier computadora personal, locutorio o cyber con conexión Wi-Fi.
El aparato es más bien feo y tiene poco glamour si se lo compara con la belleza que alcanzan algunas ediciones de hoy en día, en que las técnicas de imprenta y las combinaciones de diseño gráfico, papeles y formatos parecen haber llegado a su punto de perfección. Pero la fealdad no fue un accidente sino parte de una estrategia marketinera para focalizar el interés en lo que se puede leer en él. De hecho, y aunque salió al mercado por ahora sólo en los Estados Unidos y en algunos países de la Comunidad Europea, el Kindle ya consiguió poner nerviosos a los capitostes de buena parte de la industria editorial del globo, que ciertamente es una de las que menos cambios ha tenido desde que el herrero alemán Johannes Gutenberg inventó la imprenta de tipos movibles a mediados del siglo XV.
Leer o no leer en pantalla
Leer textos largos en una pantalla de computadora es algo que hoy por hoy parece restringido a quienes trabajan profesionalmente con la palabra escrita, llámense estos periodistas, editores, escritores, académicos, empresarios o docentes. De ahí que la creación de un aparato que pueda compensar esa incomodidad, tornando la lectura sobre una superficie brillante una actividad masiva, resulte tan interesante para los inversores como para los creadores de contenidos virtuales.
En la carrera por este público que presumen cautivo se anotaron tanto corporaciones gigantescas como pequeños emprendedores. En 2001, por ejemplo, la Asociación Nacional de Libros de los Estados Unidos (Women´s National Book Association) pronosticó que los libros que iban a poder descargarse de internet moverían 25.000 millones de dólares. "En pocos años, después del fin de esta década, los libros electrónicos constituirán el formato preponderante para el contenido de libros”, afirmaban sus miembros por entonces. Hoy, a poco de cumplirse ese lapso de tiempo, tanto el buscador de contenidos Google como Microsof se encuentran digitalizando la totalidad de los libros publicados por el hombre; los escaners que usan pueden digitalizar automáticamente libros a un ritmo de 2.400 páginas por hora (unos ocho minutos por libro). Hasta hace poco 300.000 libros se encontraban ya digitalizados en Internet y podían descargarse en forma gratuita. Y la Feria Mundial del Libro Electrónico, que tiene entre sus principales impulsores al Proyecto Gutenberg y al World eBook Library, apuesta a llegar a un millón para el 2009. Para algunos, esto alienta la piratería de textos como en el mercado de la música; para otros, como John Guagliardo, fundador justamente de la World eBook Library, se tata de un nuevo estadio de conocimiento del hombre en el que probablemente surja una de las bibliotecas más grandes de la historia: un proyecto hiper democrático que, como dice, "se basa en la premisa de que todo el mundo debería poder acceder a una biblioteca pública global".
Se entiende entonces que la aparición del Kindle haya producido un nerviosismo generalizado en el mundo editorial. Desde las páginas de los grandes diarios y publicaciones en papel comenzaron a imprimirse metáforas fuertemente bélicas, como si los lectores se encontrasen hoy frente a una disyuntiva inevitable: así el libro tradicional aparece sucesivamente “acorralado”, “rodeado” o “sometido a la enorme transformación” que sin duda se avecina. Los más apocalípticos preveen incluso que la llegada de un aparato de esta naturaleza, fabricado pr quien sea, supondrá mucho más que una durísima competencia. La desaparición a mediano o largo plazo del libro tradicional realmente ha sido puesta en la balanza.
Más objetivos y moderados, otros expertos señalan que las computadoras son útiles principalmente para leer textos cortos como los que aparecen en testimonios personales u opiniones publicados en foros y blogs de internet, microrelatos y poesías de páginas literarias, o bien noticias de los diarios y revistas on line. Y que los géneros largos, sean éstos de contenido técnico, académico o relatos de ficción, siguen siendo las cenicientas de la web. De ahí que empresas como Sony, Amazon y también Apple anden detrás de lo que consideran puede llegar a ser la gallina de los huevos de oro en el tercer milenio: aquella capaz de venir a empollar una nueva fuente de conocimiento, placer y fortuna. No falta entre tantos dimes y diretes el intelectual sarcástico que le desea a los inventores de hoy una suerte mejor que la del pobre Gutemberg; es sabido: al no poder devolver nunca el préstamo que le había hecho un banquero alemán se vio obligado finalmente a cederle la patente de explotación y murió en la miseria más absoluta. Así lo cuenta la historia y lo reproduce Wikipedia, la enciclopedia virtual libre, gratuita y más completa que hoy en día se encuentra al alcance de cualquier lector con acceso a una pantalla fría.
Ironías aparte, lo cierto es que el concepto de campo literario así como se lo conoció en los años sesenta (de la mano del sociólogo francés Pierre Bordieu) hoy en día se ha extendido y cambió, sobre todo en sus sistemas de circulación. Pese a la resistencia de los grandes editores en papel, que fomentan la polémica falaz entre los libros electrónicos y los de formato papel, hoy puede hablarse de un campo tecnológico-literario que, si bien incipiente todavía, crece en forma exponencial. Y si bien es cierto que a juzgar por la no muy extensa bibliografía académica y crítica que existe al respecto, y que los tiempos de asimilación al nuevo hábito aún parecen lejanos, también lo es que leer textos digitales, buscarlos, criticarlos en las pantallas aunque dé pereza y trabajo, cuestionar si están bien o mal editados, si los fondos de pantalla son los correctos, si la tipografía empleada es la más cómoda o no, será en breve una obligación para no convertirse en un analfabeto tecnológico. Llámense libros electrónicos, e books, blogs o diarios electrónicos, una nueva forma de ejercitar la percepción, integrada a las artes visuales como nunca antes en la historia, ha venido para quedarse de la mano de un negocio multimillonario que aspira a modificar el más acendrado de los hábitos culturales, la lectura.
* Docente de nuestra carrera, periodista y editor del portal www.ayeshalibros.com.ar
Esta es una versión reducida del artículo publlicado por el periodista en la revista Le Monde Diplomatic
jueves, 22 de abril de 2010
1ras. Jornadas Internacionales en Comunicación y Salud
La Universidad de Flores organiza las 1ras. Jornadas Internacionales en Comunicación y Salud, cuya temática principal estará centrada en la Comunicación de Crisis / Dinámica de la Comunicación y la Imagen Corporativa en Organizaciones de Salud.
Será el miércoles 12 de mayo, de 8:30 a 17:30 hs, en el Salón de la Fundación OSDE I Auditorio Ing. Amorosi, Av. Leandro N. Alem 1067, 2do subsuelo, CABA.
Participarán destacados especialistas españoles y argentinos en la materia: entre otros, Ubaldo Cuesta Cambra (España), Aitor Ugarte Iturrizaga (España), Tania Menéndez Hevia (España), Daniel Scheinsohn (Argentina), Fabián Borea (Argentina), Bernardo Kerman (Argentina) y Sebastián Meschengieser (Argentina)
Los objetivos del encuentro son desarrollar, analizar y discutir sobre estrategias de comunicación en el ámbito de la salud con el propósito de generar un espacio permanente de consulta y debate.
Diversas las entidades participan de la organización del evento: Universidad de Flores; Universidad Complutense de Madrid; Foro Iberoamericano sobre Estrategias de Comunicación; Madrid Salud; Centro Iberoamericano de Estudios en Comunicación, Información y Desarrollo; Centro de Investigación y Estrategia en Comunicación y Salud;La Crujía, Centro de Comunicación, y Fundación OSDE.
Se trata de una actividad arancelada. Para mayor información comunicarse al 4610-9300
o a extension@uflo.edu.ar
Será el miércoles 12 de mayo, de 8:30 a 17:30 hs, en el Salón de la Fundación OSDE I Auditorio Ing. Amorosi, Av. Leandro N. Alem 1067, 2do subsuelo, CABA.
Participarán destacados especialistas españoles y argentinos en la materia: entre otros, Ubaldo Cuesta Cambra (España), Aitor Ugarte Iturrizaga (España), Tania Menéndez Hevia (España), Daniel Scheinsohn (Argentina), Fabián Borea (Argentina), Bernardo Kerman (Argentina) y Sebastián Meschengieser (Argentina)
Los objetivos del encuentro son desarrollar, analizar y discutir sobre estrategias de comunicación en el ámbito de la salud con el propósito de generar un espacio permanente de consulta y debate.
Diversas las entidades participan de la organización del evento: Universidad de Flores; Universidad Complutense de Madrid; Foro Iberoamericano sobre Estrategias de Comunicación; Madrid Salud; Centro Iberoamericano de Estudios en Comunicación, Información y Desarrollo; Centro de Investigación y Estrategia en Comunicación y Salud;La Crujía, Centro de Comunicación, y Fundación OSDE.
Se trata de una actividad arancelada. Para mayor información comunicarse al 4610-9300
o a extension@uflo.edu.ar
lunes, 22 de marzo de 2010
Hoy comienza la carrera!!
Llegó el momento esperado! Hoy empieza a dictarse la Licenciatura en Ciencias de la Comunicación de la UFLO. Llevó años de esfuerzo y dedicación, en los que hubo que recurrir a la imaginación, el empuje y la inteligencia acumulada para poder concretar el proyecto. Es el punto de partida de una experiencia nueva en carreras de comunicación, con un grupo embrionario de docentes y alumnos que apostaron por una educación universitaria distintiva y original en la disciplina. Allá vamos!
jueves, 4 de marzo de 2010
Las nuevas generaciones prefieren el celular por sobre la computadora

Hasta ahora, la PC era la gran muralla cibernética y ningún invento amenazaba su reinado. Sin embargo, las nuevas generaciones empiezan a ver en el celular al compañero ideal para la comunicación y el entretenimiento. Esta preferencia global se sostiene con dos encuestas locales, coincidentes en la prevalencia del uso de móviles por sobre computadoras entre los más jóvenes.
Una de ellas, realizada entre 895 argentinos de 10 a 24 años en todo el país, tenía como consigna ubicar por orden de prioridad a la TV, el teléfono móvil y la PC; ganó el celular. Las posiciones: el celular sacó un 40% del total, la TV un 34% y la computadora un 23%. El estudio "La Voz de la Nueva Generación" se realizó con el fin de verificar el impacto que tienen las tecnologías incipientes en el segmento juvenil. Fue llevado a cabo por la Universidad de Palermo y la consultora TNS Gallup.
Además, para comprender la amplitud de este fenómeno, 9 de cada 10 entrevistados afirmó haber enviado al menos un mensaje de texto; el 56% declaró utilizar el celular como mínimo 1 vez a la semana, mientras que 6 de cada 10 afirmó que logra "mantenerse al día" en cuanto al lanzamiento de nuevas tecnologías.
En la misma dirección, la primera encuesta de consumo cultural, elaborada por el programa Escuela y Medios del Ministerio de Educación de la Nación, corroboró que el celular prevalece sobre la PC. Así, el segundo medio con mayor presencia en la habitación de los adolescentes es el teléfono móvil, con el 40%, sólo aventajado en un 5% por la TV. La computadora quedó muy rezagada, con un 8%.
Ante la consulta "¿Qué medio lamentaría perder?", los jóvenes privilegiaron al móvil, con un 40%, y a la computadora le otorgaron un 25%. La televisión sumó el 75%. La encuesta abarcó el territorio nacional, contempló a todos los sectores sociales y participaron 3.600 adolescentes de 11 a 17 años.
Sobre las conclusiones del sondeo, Roxana Morduchowicz, directora del programa Escuela y Medios, explicó: "Queríamos saber cómo era la casa tecnológica de un adolescente. Y nos dimos cuenta de que esos hogares tienen más pantallas que libros".
"Llama la atención la velocidad de ascenso que consiguió el celular en un corto plazo. Las pantallas generaron nuevas formas de sociabilidad juvenil. Y el celular cumple con esas funciones: chatear, mandar mensajes, navegar, escuchar música, ingresar a las redes sociales. Esto lo hace sin diferenciación, porque atraviesa todos los sectores sociales. En cambio la computadora tiene mayor valoración donde hay conectividad", dijo Morduchowicz.
Esta tendencia se repite en muchos países y encuentra plena justificación en los jóvenes de 18 años y va disminuyendo cuando baja la escala de longevidad. De acuerdo a un relevamiento de la Queensland University of Technology (QUT) de Australia, el 22% de los australianos de entre 6 y 9 años ya tienen un celular propio. El porcentaje alcanza el 60 entre los de 10 a 14 años, mientras que trepa hasta el 84% entre los de 15 a 18.
Sobre el consumo que realizan los diferentes "tipos de usuarios", de acuerdo a la consultora Kantar WorldPanel Argentina, la disposición en el país es que, a medida que sube la escala de edad, también aumenta el consumo. Los niños de 7 a 13 años gastan aproximadamente 26 pesos por mes, los de 14 a 18 gastan 36, y los de 19 a 24 pasan la barrera de los 43.
En vista del fanatismo que despiertan estos juguetes en la mayoría de los quinceañeros, algunos especialistas comienzan a hablar de adicción, al referirse al consumo intensivo que generan.
Una investigación académica, llevada adelante por dos prestigiosos claustros británicos como el Cranfield School of Management y la Northampton Business School, con el apoyo de la consultora AJM Associates, encontró que sobre 267 pupilos de 11 a 18 años, el 63% siente adicción por Internet, mientras que el 53% no puede despegarse de su móvil.
El estudio, llamado "Tecnoadictos: personas jóvenes con adicción a la tecnología", reveló que la mayor coincidencia en estos adolescentes es la de que no encuentran motivación para sostener una lectura por largos períodos.
Y si bien la balanza se inclina hacia el costado de los teléfonos personales, la cantidad de horas que se le dedican a la PC supera, por lógica, a las de un teléfono portátil. Aunque es cierto que la diferencia es más estrecha de lo que se podría suponer. Quizá porque los celulares sintetizan las necesidades adolescentes, al combinar navegación, portabilidad y comunicación. Algo que ni la más diminuta netbook puede cumplir. La batalla no tiene un triunfador, pero sí un claro favorito.
Fuente: Clarín 3/3/2010
jueves, 11 de febrero de 2010
Aceleraciones
Vivimos un tiempo de aceleraciones, de comunicaciones interactivas, y de instantaneidad. ¿No tenés el último celular?
¿Qué nos está diciendo este tiempo? Miren este video que nos habla de los imperativos del momento.... pero también de las elecciones que podemos tomar, frente al sentido común de la época...
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